ASTROLOGÍA Y PSICOLOGÍA

Me da mucho gusto iniciar esta sección en la que estaremos explorando la relación entre el cielo, el mundo y la personalidad.

En este blog, se pretende encontrar la relación entre la astrología, la psicología y el destino. Ya muchos historiadores, así como grandes astrólogos se han ocupado de este tema.

La intención de abrir un espacio para este, es retomar los temas a partir de la actualidad, es decir, reinventar, recrear, y actualizar a la luz de este mundo nuevo tan cambiante la tradición milenaria de la astrología, así como su relación con la psicología y la ciencia.

Sean ustedes bienvenidos a este espacio, que en principio será informativo y que conforme vaya avanzando se convierta en interactivo.

Un afectuoso saludo de Oscar Solís.

CULTURA



DIÁLOGOS CON LA COSORITA…SOBRE LOS PECADOS   CAPITALES
SOBRE LA ENVIDIA
La Cosorita tiene conversaciones conmigo sobre diversos temas, todos ellos relacionados con la vida, a veces estos temas los tratamos profundamente, y en otras ocasiones más bien de forma ligera y hasta divertida.
Algunos de los temas son sobre los pecados capitales, y hoy vamos a hablar un poco de la envidia.
Dice la Cosorita que la esencia del envidia es de desear lo que el otro tiene, o desear ser como el otro. Pero esta actividad deseosa encuentra inevitablemente frustraciones. No siempre logramos obtener lo que han obtenido aquellos que nos han servido de modelo. Entonces nos vemos obligados a dar un paso atrás. Este retroceso puede asumir varias formas: cólera, tristeza, renunciamiento. Entonces aparece la crítica, precisamente a esa persona que de alguna manera en el fondo amamos, y así la criticamos, la desvalorizamos, decimos que no tiene méritos, que no vale nada. Esta es la primera raíz de la envidia. La otra raíz de la envidia surge de la necesidad de juzgar.
Pero la envidia es en el fondo, admiración, odio y amor. El envidioso quiere conservar al envidiado porque representa una imagen de lo que él aspira a ser.
Los envidiosos no se atreven en muchas ocasiones a manifestar directamente su envidia, entonces las críticas las hacen de manera disfrazada: a través del chiste, de comentarios con doble sentido, o de comentarios aparentemente inocentes pero que esconde una profunda ironía.
Existe la envidia, dice la Cosorita, en todos lados: en la familia, en el trabajo y también en la amistad.
Le pregunto a la Cosorita si hay envidia "de la buena". Y me dice que eso ya no es envidia... porque la envidia aunque sea leve esconde un dolor que se va al hígado y hace que el sujeto sea una persona de "hígados negros".
Dejamos aquí estas primeras nociones que la Cosorita expresa acerca de este pecado capital.